Vídeo: Ultra-Trail du Mont Blanc 2017

martes, 19 de septiembre de 2017

He dejado un tiempo prudencial para que reposase el UTMB 2017. Creo que aún no somos conscientes de que probablemente sea la ultra que se recordará durante décadas como un referente de este deporte. Porque si hay un ganador claro no son François o Núria, es el UTMB, es el campeonato del mundo de ultras un año más, pero especialmente este, por todo y por todos. Hay mucho más entre bambalinas de lo que nos creemos, alguna participación creo que está negociada, pero a la vez ha sabido rodearse de lo mejor para conseguir lo mejor. Ojalá un día desaparezcan envidias soterradas y disfrutemos todos como lo que es. O disfruten. Una organización profesional, una sensibilidad exquisita, un recorrido sugerente, un apoyo institucional, mentes despejadas y todos remando en la misma dirección, a pesar de las dificultades y alguna zancadilla. Quince años tiene la criatura ya.

Dejo flotando una pregunta: ¿y por qué no podía ser el trail olímpico así? ¿Por qué no se ha podido aprender de los errores de otros deportes y configurar una cita espectacular y que represente con dignidad -y con variedad- lo que es el trail running?



Vamos con lo importante: acerté cinco de cinco sólo con un cambio de cromos. Soy bueno, ya está, no hay que avergonzarse de ello. [no hay emoticonos ni chorraditas, lo soy, coño]

En el plano deportivo sin duda François d'Haene se ha ganado un lugar en el Olimpo. A pesar de todo lo que ha vencido esta será posiblemente su victoria más recordada y dudo que haya sido fácil. Siempre digo que el primero es el que menos sufre porque nunca sabes si ha ido al 99 o al 98 %, pero seguro que no al 100 % si le ha sacado más de un segundo al siguiente, y fue el caso, pero seguro que con sus subidas y bajadas convivió, con sus pequeñas crisis y su sufrimiento. Pero tiene la más alta recompensa. Hombre sereno como es, en meta se le vio realmente emocionado en medio de una espectacular ovación como la que se merecía. Pero aún más espectacular fue el silencio cuando habló, sepulcral, entiendo que como muestra de respeto hacia el magnífico deportista que cruzó la línea de meta en primera posición. Sólo él sabrá por lo que ha pasado, los errores que ha cometido y los aciertos en toma de decisiones, estrategia y táctica. Aunque es difícil leer entre líneas, cuando lanzó el ataque (él dice que 50/50, que medio atacó medio se le quedaron) me da que algo vio en ese momento porque acertó de pleno, algún gesto de debilidad del rival, pero le salió perfecto. No creo que nunca viera peligrar su victoria a pesar del león herido que le perseguía. Aunque le queda carrera deportiva por delante -sin ir más lejos, el John Muir Trail muy concurrido desde hace unas semanas y más que lo va a estar- esta es casi la guinda de toda una vida con las zapatillas puestas.


Creo que Kilian Jornet no tuvo el día brillante, pero a la vez creo que con los mismos problemas/condicionantes otro año hubiera ganado. Pero se encontró al larguirucho en plena forma. Tuvo una crisis, poco habitual en él o al menos de las que nos hayamos enterado, y parece que fue decisiva. Se recuperó de ella, se le vieron andares pesados que yo creo que nunca le había visto (quizá alguna imagen suelta de la vuelta al Tahoe), dio lo que tenía pero no fue suficiente. No hubo milagro. François no desfalleció ni él tuvo ya tiempo de recuperarle más. No hubo excusas en meta (y sí un casi guante lanzado hablando del année prochaine, aunque rápidamente cambió de tema) ni en el pos; él sabrá qué falló, pero lo llevaba rumiando decenas de kilómetros, seguro. Por ahí dije que el deporte había seguido evolucionando sin su (casi) presencia, y aunque no creo que este sea el principal motivo no es menos cierto que desde la última vez que le dio la vuelta al Mont Blanc con dorsal el trail ha seguido evolucionando. Creo que su presencia le ha dado un brillo especial a esta edición y ojalá repita, y no tarde tanto en hacerlo porque ha sido enriquecedor.

Tim Tollefson es el perfecto ejemplo de lo mucho y bueno que está ya dando la generación americana al trail. Lleva tres años en el trail, viene de combinar obstáculos y maratón, y es de esos casos raros de quien se adapta con rapidez a algo que está completamente fuera de la lógica, porque un tío de estos hará 2h15' en maratón y aquí tiene que correr 20 horas más (na, una miajina), subir, bajar, pasar frío, comer, etc. Volvió a salir conservador, volvió a pasar gente lentamente, volvió a hacer un podio... pero este podio vale una victoria en casi cualquier otro año, así de claro. Cuando hablaba en esa entrada que a alguno se le atragantó sobre que buena parte del futuro del trail pasa por Estados Unidos, me refiero a gente que es muy buena, que coge la experiencia, le sale todo bien y se codea en Europa con europeos de una forma que nunca había hecho ningún norteamericano, y que ya no tienen que alinearse todos los planetas para que ganen, es que pueden hacerlo casi cuando sea y en Tom, pero no sólo en él, tenemos un ejemplo. Es un corredor sumamente inteligente, que sabe ponerse a punto para el día D (a lo Thevenard), con una temporada moderada y que tiene el talento para plantarle cara a todo el que se le ponga por delante. Su meta, al igual que el año pasado cuando le plantó dos besazos a la Poletti que hicieron que se le cayeran las enaguas a la señora fue otra vez apoteósica, pletórico, explotando tras un día por ahí fuera y justificando todo un año de penalidades. Parece otro el que al día siguiente concedía las entrevistas peinadito, formal, manos cruzadas detrás y tan educado como son toda esta generación de americanos que creo que están disfrutando enormemente del momento dulce que les ha tocado vivir.


Si no hubiera sido por el podio de Tim y la ausencia de Pommeret, hubiesen estado en el podio los tres ganadores ¡desde 2008! Alucinante. Pero Xavier Thevenard no pudo con Tim. Hizo una grandísima carrera posiblemente eclipsada por François, Kilian y Walmsley, pero estuvo valiente y siempre delante, no estuvo reservón, pero simplemente los tres primeros o son mejores o tuvieron un mejor día. Pero a pesar de que la medalla de chocolate sea un magro consuelo para un hombre que tiene dos victorias, pone también en perspectiva del gran corredor que es Xavier, por si alguno a veces lo ninguneamos -sin mala intención- este debería de ser un buen recordatorio: es un corredor como la copa de un pino, que podría haber ganado perfectamente pero que sigue teniendo la capacidad para hacerlo.

Quinto fue Jim Walmsley, con el que de nuevo me voy a detener. En su entrevista con iRunFar postcarrera, habla de que el UTMB ha sido su "experiencia más completa en unas 100 millas" (subidas y bajadas -no habla de desnivel precisamente-, noche, carrera montañera, correr con gente de mucho nivel y buscar los recursos para seguir cuando había tenido un "accidente" -el estómago y sus dos largas paradas). "Más completa". Es cierto que es un poco bocachancla para el estándar europeo (veo un deporte americano desde hace décadas y sé que hay cosas que en Europa no sentarían bien), pero es su personalidad, no parece que sea ni por llamar la atención ni por un ego desmedido, y es que a veces se confunde personalidad, seguridad y decir lo que se piensa- algo a lo que no estamos demasiado acostumbrados en Europa- con fanfarronería. Él mismo lo explica y creo que alguien se lo debería de tatuar. Esa actitud le ha granjeado no pocas críticas, y como suele ocurrir en este mundillo polarizado, suelen venir del mismo espectro que no sabe mirar más allá de su enclaustrada mentalidad tribal.

Sobre la actuación deportiva de Jim, lo voy a poner a modo de lista para que sea más fácil de asimilar:

Jim Walmsley nunca había corrido con tanto desnivel,
Jim Walmsley nunca había corrido unas 100 millas tan lentas (horas),
Jim Walmsley nunca había corrido por la noche o con frontal,
Jim Walmsley nunca había corrido con mochila,
Jim Walmsley nunca había corrido con bastones (claramente apreciable, modo Famosa),
Jim Walmsley nunca había corrido con una meteorología tan inclemente,
Jim Walmsley nunca había corrido en Europa una carrera de larga distancia,
Jim Walmsley nunca había corrido una prueba con tanto nivel.

Sufrió de estómago, hizo dos largas paradas (de las de darle extrema unción), fue razonablemente ofensivo, tuvo problemas de pies. Fue quinto en su primera UTMB. Qué más se le puede pedir. En serio, qué más se le puede pedir.

Para los desmemoriados, Kilian reventó como el lagarto Juancho en Western en su primera tentativa. Con preparación, experiencia e inteligencia ganó al año siguiente, tengo serias dudas que a día de hoy Kilian ganase en la actual Western frente a Jim (bueno si no se inmola él, claro), a pesar de que en -especialmente ese primer año- fue una prueba de grandísimo nivel: no estaría mal saberlo, venga, si lees esto, anímate ;)... de hecho creo que sería lo justo, devolverle la visita a Jim en su casa, por cortesía, nada más :)) Jim está pensando en Hardrock, un error quizá si quieres ser competitivo en el UTMB, la "romería" la puede dejar para más adelante, aunque como entrenamiento de andar y de pasar horas "ahí fuera" puede se válido.

En mi opinión Jim tuvo un rendimiento muy destacable, no brillante pero cerca le anda, ha aprendido como sólo se aprende cuando te ves cerca de la muerte. Con lo que creo que es alguien a temer, porque ciertos rasgos de su personalidad no van a desaparecer, sólo necesita que le salgan las cosas bien y que aplique lo aprendido. Yo me estoy relamiendo con su vuelta... o con su participación el mes que viene en el Grand Raid de Réunion, porque si el UTMB le era muy extraño, en Reunión va a flipar el colores, la onda expansiva puede llegar hasta aquí, pero haga lo que haga aprenderá mucho, va a ser muy interesante y la cosa tiene morbo. Desde luego falto de valentía no va este chico y eso es muy de agradecer.


A un kilómetro de meta Pau Capell iba a unos veinte segundos de Jim apretando el culo como para cascar nueces. Jim lucía un correr grácil. El combate lo ganó el atleta. Pero un sexto puesto para Pau es un resultado increíble porque, desconozco el motivo, este UTMB no ha sido el cataclismo de otros años en los que por Courmayer no queda ni la mitad del plantel de elite. No, este año muy pocos han abandonado, lo que da un gran valor a todos y cado uno de los puestos delanteros. Y del Pau es sencillamente espectacular. Hace nada estaba ganando la Spain Ultra Cup, chavales, hoy se codea con lo mejor de lo mejor a nivel mundial. Desconozco lo apretadas que tendrá las clavijas pero no me extrañaría que le quedase aún margen de mejora, con lo que es una magnífica noticia para el trail español.

Quizá eclipsado por los Marines, Dylan Bowman se cascó un excelente séptimo sin muchos aspavientos ni chow. "No sé qué lumbreras le puso la gorra del Toro Rojo, pero creo que le viene grande" decía en el previo; pues no sé si para Red Bull da, pero en la edición de más nivel de la carrera más importante este séptimo es posiblemente suficiente para cerrar alguna boca, incluida la mía. Una carrera sólida, sin altibajos (ese 20º puede ser por cualquier chorrada), perdiendo algún puesto al final, pero sin petar, solvente.

El siempre fiable Gediminas Grinius fue octavo, quizá comparado con años anteriores parezca un resultado algo pobre, pero este era El Año, de todo el nivel del mundo mundial y sin abandonos.

Zach Miller quizá venía lastrado de una temporada con altibajos, sin el punto de forma que requiere esta carrera, y aunque salió delante y valiente, no tenía las piernas. Otro que no puso excusas, no era el día de rascar nada más que un Top 10. Pero otra vez más, llegó hasta donde pudo deportivamente y con eso, hasta meta. ¿Me equivoco o los americanos están siendo de los más honestos en este sentido? Quizá los europeos puedan venir cuando quieran, o tengan planes B en la recámara, o quede temporada, pero los yanquis están llegando a meta como pueden, pero llegan, siempre me ha gustado esta mentalidad. O quizá es simplemente porque la han preparado como objetivo principal y "único" y tienen que agradecerse el esfuerzo de toda una temporada.

Cierra el Top 10 Jordi Gamito, en una entrevista bastante transparente cuenta que llegó prácticamente lesionado, justito, pero a veces arriesgar da resultados. Sólo a veces, niños, no intentéis esto en casa. Un décimo con el percal que había -y que ha llegado a meta, repito- es un grandísimo resultado. Magnífico. Gran espaldarazo a su carrera deportiva.

En féminas soy el primero que se sorprende por la victoria de Núria Picas; en esta edición, me refiero. Desconociéndolo todo, me daba que es el año que menos preparada iba, puede que me equivoque, pero es que hay en ocasiones en las que la preparación no lo es todo. Quizá esos primeros kilómetros con Pau Bartoló le sentaron bien, y es que -aparentemente- nerviosa como es, quizá alguien que -aparentemente- es tan tranquilo como Pau pueda ser su balsámico. Por lo que sea, tuvo el día, tenía la calidad hace algunas ediciones, se lo creyó y todo se juntó para que ganase. Quien gana siempre se lo merece, pero el UTMB le debía una victoria a Núria.


Aunque según Núria nunca temió por Andrea Huser, y aunque esta declarase que hubiese entrado de la mano (¿¿¿por qué???) lo cierto es que sólo tres minutos las separaron. Así que poco más y la alcanza, porque parece que Núria no iba precisamente muy católica al final.

Para mí, total sorpresa la de Christelle Bard, para qué vamos a engañarnos, cuarta en la CCC 2015 y tercera en la TDS 2016 para mí no son suficientes para semejante podio. Pero el caso es que es suyo, la revaloriza, indudablemente.

Hayden Hawks ganó con solvencia y brillantez la CCC, en una buena entrevista habla de que le sorprende cómo está evolucionando este deporte, lo rápido que se va ahora (¡habló de putas La Tacones!), lo competitivo que está todo, la de gente buena que hay por ahí, vamos, que el bigotón más rápido del trail me da la razón, gracias, salao. Por cierto, ya apuesto por él para la San Francisco 50M y empieza a comprar papeletas para el UTMB 2018. Marcin Swierc, polaco, y Ludovic Pommert, el ganador del UTMB 2016, completaron el podio. La interesante categoría femenina vería la victoria de la americana Clare Gallagher (sumando otro gran resultado de las mujeres estadounidenses al UTMB), segunda fue Maite Maiora y tercera Laia Cañes.

En la TDS, un segundo espada como Michel Lanne vencía con poca diferencia sobre el metrónomo Antoine Guillon y Sylvain Camus. Me parece increíble cómo sigue rindiendo de bien Antoine, que no es precisamente un chaval y esta es algo corta para sus características. Volverá a tener un gran papel en Reunión y volverá casi a pasar desapercibido, pero es un grandísimo corredor.

La pequeña, la OCC, tuvo como ¿sorprendente? vencedora a Eli Gordon, y lo pongo así porque el percal era importante. Pero como se trata de correr y no de nombre, suya es esta carrera, que la pondrá entre las favoritas, si no lo estaba ya, en carreras internacionales de nivel. Emelie Forsberg -que me da la sensación de que no está al nivel de otras temporadas, desconozco el motivo- y la francesa Amandine Ferrato completan el cajón. Ocho y nueve minutos fueron las diferencias. Marc Lauenstein fue el poco sorprendente ganador en categoría masculina, seguido de Thibaut Baronian y de Iván Camps, otro para el relevo.

Como rápido resumen, una edición de enmarcar, vibrante, sorprendente hasta cierto punto, rapidísima, espectacular. Un auténtico deleite para los aficionados a este deporte.
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El previo del Ultra-Trail du Mont Blanc 2017

martes, 22 de agosto de 2017

Se va haciendo tradicional que la mejor carrera del mundo se vea salpicada por algunas polémicas en los meses previos [1], supongo que será el precio del éxito, pero también de algunas actitudes mediocres y envidiosas que el campeonato del mundo oficioso de ultra-trail despierta en algunos. Afortunadamente ya estamos en la semana previa y el UTMB aplastará todos esos chismes y chorradas, más este año, que parece «la carrera del siglo». Y es que lo de esta edición no tiene parangón, sin querer caer en la hipérbole fácil, creo que es el mejor plantel que nunca ha tenido. Y tenemos la fortuna de que lo vamos a ver.

Sin duda "la noticia del año" ha sido la vuelta de Kilian Jornet a su carrera, la que le encumbró haciéndole trascender más allá del trail y el deporte, en la que él cambió este deporte para siempre. Y el corredor individual al que el UTMB también más le debe. Ambos no se han necesitado todos estos años, pero a la vez se enriquecen mutuamente. Pero sólo a Kilian nadie quiere ver, el "equipo" americano, que viene con toda la armada, le da un morbazo serio; antiguos ganadores franceses como d'Haene y Thevenard añadiendo pimienta; por supuesto, el trillón de outsiders que podrían hacer un Pommeret si la cosa se pone de cara; la categoría femenina tiene un excelente nivel pero menos denso; y, cómo no, las otras carreras que año tras año tienen más importancia y que ya quisieran el 90 % de las del UTWT o Skyrunning. Todo esto y más es el UTMB 2017. Vamos a ello.


Kilian Jornet

El mejor corredor de ultra-trail de la historia [2] vuelve al UTMB. Se han argüido algunas razones, personalmente me la sudan, las públicas y privadas: va a correr. Esto es lo que me vale. Ese 22 de marzo creo que toda persona que le guste este deporte dio palmas con las orejas. Porque no es sólo una buena noticia para el trail, diría que incluso para los rivales, porque la rivalidad bien entendida es muy sana y porque a más de uno le habrá supuesto entrenar con una guindilla extra en el ojete.

Excepto por la lesión de hombro de Hardrock, que no parece grave siendo donde es, pero que a nadie le gusta, claro, desde fuera parece que la preparación ha marchado sin más contratiempos -tampoco va a ir contando los problemas públicamente, claro- y con la motivación de siempre. Hardrock no es un paseo, el desgaste es importante, pero excepto por esta, y está razonablemente espaciada (para su nivel), viene con las patas bastante descargadas de competición, se ha fogueado en carreras cortas y hasta una de asfalto, con lo que se prevé que llegue como debe de hacerlo, a tope. No considero que el Everest sea tampoco un factor decisivo, muscularmente no es "nada", recuperó rápido -de ahí la segunda ascensión- y ahí está Hardrock (o Sierre Zinal) para confirmarlo. Después del UTMB parece que le viene la de dios, con varias carreras y retos apretados, pero esa es otra historia y si se tiene que saltar algo, que no sea el UTMB. No hay mucho más que decir, conoce el terreno, la distancia, todo el mundo le respeta/tiene miedo y no parece que le pueda demasiado la presión, porque la va a tener, y mucha, porque todos le colgamos ya la medalla, que desde aquí es muy fácil.

Pase lo que pase, simplemente con que tome la salida ya es una gran noticia para este deporte, deporte repito, y por la cual todos deberíamos agradecerle el esfuerzo.

François d'Haene

Siendo un tipo discreto como es Paquillo, sin barba poblada, corriendo con camiseta, con una técnica no demasiado bonita, sin entrar en polémicas, con cara de no haber roto un plato... no vas a ningún lado, ya te lo digo yo. Habrás ganado el UTMB (dos veces), el UTWT, Fuji, Reunión (tres veces) o Hong Kong. Este año has ganado Madeira y Maxi-Race. Y qué. Como mucho tienes la originalidad de ser viticultor, pero ya, ni tienes un pasado delictivo ni el cuerpo lleno de tatuajes. No te recordamos petando, vomitando y tirado en el suelo. Déjate el pelo largo y destroza algún hotel, aprende de las auténticas estrellas mediáticas. Pero este año ordeno los corredores según las probabilidades que creo que tienen de ganar y le he puesto en segundo lugar por algo. Con sus buenas maneras, sus ojillos azules que enamoran a algunas -esta foto de no haber roto un plato pero me gusto mazo- y su correr desgarbado es uno de los tipos más solventes del panorama mundial, un valor seguro y un ganador nato. Nadie en su sano juicio debería sorprenderse si gana.


Tim Tollefson

Sí. Tim. Porque es muy bueno, porque conoce la carrera y porque este es mi blog, qué cojones (hay más razones [3]). Para mí los Navy Seals (lo de Nike Boys, tras el desmembramiento de este año, ha pasado a mejor vida) tienen a Tim como líder, correr casi casi tanto como las locazas de Jim y Zach y sabe correr mejor que lo que han demostrado la mayoría de ellos. Correr de menos a más en un UTMB te da para arriesgar más en la siguiente edición y sabes el margen que tienes; correr de más a menos con "lagunas memorísticas de varios kilómetros" (¡saludos, Zach!) hace que no tengas un punto claro de referencia. Este tío es muy bueno y la presión la van a tener Jim y Zach... hasta que se la he metido yo -la presión, eh- y le temblarán las piernas.

Xavier Thevenard

Sin que parezca un menosprecio, Xavier lo me produce ni frío ni calor, y es un corredor con resultados bastante "mediocres" hasta que llega a Chamonix y se pone las pilas. Es el único -y parece que le va a durar- que ha ganado todas las pruebas del UTMB, incluyendo dos UTMB. Creo que es muy interesante su participación para ver su verdadero nivel, porque se ha alternado con d'Haene en victorias (veo pique aquí) y parece que sus victorias fueron algo "fáciles", como sin rivales o lucha. Pensando que llega en su mejor forma, es un tipo claramente a temer. Pero me queda saber cómo se comportará con todo Perry allí y si sus victorias del pasado con un claro componente estratégico se verán refrendadas con la plana mayor. Va a estar interesante. Xavi, te digo lo mismo que a Paco, hazte piercings, sé grosero y vete sin pagar de los sitios, encima tú eres pequeñajo, destacas menos, tienes que hacer algo para que te conozcamos mejor.

Jim Walmsley

Me voy a explayar con el bueno de Jim. Me gusta cómo corre, sobre todo su valentía y es, posiblemente, el mejor atleta que nunca ha tenido este deporte (ahí ahí con Scott Jurek). Pero no me gustan los pollos sin cabeza, que no tiene nada que ver con la valentía. Jim ahora mismo es Western, y "sólo" Western, lo de 2016 perfectamente contado en este vídeo, encoge el corazón por la desolación del esfuerzo sin recompensa, lo de 2017 fue de traca. El morbazo, alimentado por él, de ir a por el sub 14 h, no el récord de Timothy Olson (14h46') ni la victoria, le salió rana. 46' menos que el mejor tiempo de una de las carreras de más nivel del mundo. Es sencillamente acojonante. Y salió a por ello. Y sospecho que lo tiene en las piernas. Pero el 24 de junio de 2017 no lo tenía. Y se empecinó. En una mezcla de valentía, cerrazón y empecinamiento. Pero no de más. Fue su decisión. Y se vio que errónea.

En un interesante, pero en mi opinión limitado y desafortunado artículo, se le critica por hacer lo que hizo. No se me entienda como una crítica destructiva a dicho escrito, pero creo que no capta la profundidad del intento de gesta ni tampoco la mentalidad de Jim ni de nadie que ha corrido a por tiempos o récords. Jim viene del atletismo, en el atletismo vales lo que vales por tus marcas, y sólo en campeonatos la medalla cuenta más que el tiempo, pero el respeto te lo ganas con tus tiempos. Es así. Correr a por un récord no es correr por ganar, es otra cosa, y si no sabes lo que es escribes un artículo así. De ahí lo de limitado. Es como hablar de correr una maratón o una ultra de 160 km, es que ni se parecen, y si no sabes lo que harás posiblemente sea meter la gamba, y si además el artículo es crítico, posiblemente se te vean aún más las carencias. No podemos saber de todo, ni que decir tiene. Jim quería batir el mejor tiempo de una carrera por cuarenta y seis minutos. Que es "sólo" un 6 %, pero que es un 6 % mejor que lo que ha hecho ningún ser humano, poniéndonos un poco dramáticos. Cada kilómetro es meterle dieciocho segundos al récord, en todos y cada uno de los kilómetros de la carrera. Es que el récord de la prueba no le ve ni por asomo el culo en un 10 % de la carrera. Esto es lo que intentaba Jim ese día de finales de junio. Le llevaba 40' al segundo tras una maratón. Una de cuatro. No es por desmerecer la gran victoria de Ryan Sandes, se la merece por ser el primero con cerebro ;) pero es como si uno sale en una maratón a 2h15', es un corredor de ese tiempo y en el 35 le pega el chungo y gana uno que iba a 3 h, sí, victoria justa, pero es que estaban en "otra carrera". La dimensión de lo que intentaba hacer es increíble. Y pasó lo que pasó. Nadie de bien puede dejar de sentir un íntimo placer al verle echar el pato.


Antes y después del hongo atómico ganó carreras con récords incluidos. Ha entrenado 680 kilómetros en julio con un desnivel de +42000 m. Es decir, de entrenamiento no va falto. Pero no conoce la carrera, le falta correr en Europa... y asesoramiento respecto al material [4]. Por mí que salga como en Western, claro, que nos lo vamos a pasar pipa, y a ver quién es el majo que le sigue, aunque sea a distancia. Sería interesante por ver cómo reacciona Kilian, un corredor muy estratégico y que no recuerdo verle correr a por récord ni tiempo nunca, pero si Jim sale con el cerebro en modo off, no le puede dejar media hora de ventaja. Pero, y esto es soñar con los ojos despiertos, ojalá Kilian saliese ofensivo, sin mirar atrás y a hacer 18 horas, dejando un récord para décadas, aunque esto nunca lo hemos visto y creo que nunca veremos. Esto es lo que intentaba hacer Jim en Western.

Zach Miller

Otro de la escuela americana de tengo-más-cojones-que-cerebro. Si no está más arriba en mi lista es por mor de su lesión, que le impidió ir a Hardrock y que no sabemos cuánto le habrá limitado el entrenamiento. Nótese que dejó de correr una de las carrera con más hype del mundo, con los dorsales más restringidos y que se le veía que quería hacerla por el objetivo de ser el primer americano en ganar el UTMB, porque creo que les pone borricos, no, lo siguiente, y es que el que lo consiga pasará a la historia de este deporte, así de claro. Zach tiene patas como Tim, Dylan, Sage o Jason y casi como las de Jim, tiene más experiencia en correr en Europa, conoce una edición del UTMB... pero viene de una lesión y la parte final del recorrido quizá sea nueva aunque su cuerpo pasó por allí hace un año... Si está bien de forma, la declaración de intenciones está muy clara: "ningún hombre americano ha ganado", "siento que es un trabajo con el que no he acabado" y "...especialmente este año" (esto va por ti, Kilian). Más claro, el agua. Recuérdese aquel post -luego refrendado por múltiples declaraciones- en el que me parecía bastante poco realista (creo que estas fueron las palabras exactas...) lo de que los pros iban a disfrutar y tal. Los americanos se ve que no, que ellos van a ganar. Vamos, como todos que no van de guays ;)

Tofol Castanyer

El bravo corredor balear se fue de la Western, a la que le tiene ganas, con el rabo entre las piernas por un despiste. El año pasado una tonta caída le retiró del UTMB. Conoce la carrera perfectamente, tiene piernas y cabeza para mucho y le vienen igual de bien ritmos altos que desnivel, un corredor completo y bastante seguro a pesar de las "pupas". Quizá sin la chispa de otros más rápidos o jóvenes, haciendo su carrera y sin fallos ya tiene un segundo, puede estar perfectamente en la pomada.

Gediminas Grinius

Excelente corredor, seguro y con experiencia, en ultras largas y en el UTMB. Quizá una victoria sorprendiese, un podio no. Fuera del Top 10 sería extraño, porque ya digo que es un corredor sólido con una gran experiencia. Si algún pro quiere saber cómo se corre un Mont Blanc, que se pegue a su culo.

David Laney

El bigotón del trail tiene un tercero y un cuarto en el UTMB, pero parece escondido entre el listado de ilustres por sus "pocos" puntos ITRA (compite casi menos que yo). Repito, un tercero y un cuarto, así que si veis un bigotón en el podio, no debería extrañarse nadie. Americano de tapadillo pero con más posibilidades reales que otros de campanilla. Ojo. La foto habla por sí misma, amo y esclavo.


Jason Schlarb

Jason tiene un muy buen UTMB en el bolsillo, cuarto... pero en 2014, y desde entonces sus resultados no son de relumbrón, un segundo en Eiger, ganó Run Rabbit Run ($$$), sexto en Tarawera, undécimo en Sables el año pasado y la victoria ex aequo con el chico de Nepal en Hardrock. No se me entienda mal, pero el UTMB es mucho UTMB y más este año. No le veo para ganar pero sí veo probable un Top 5-Top 10.

Pau Capell

Temporada razonablemente tranquila de Pau -sobre todo comparada con pasadas- pero se estrenó con su nuevo equipo The North Face con victoria en la Transgrancanaria, buena forma de tener un resto de temporada tranquila para preparar con calma el objetivo del año. Conoce la zona por sus participaciones en la CCC y la TDS (victoria, 2016), quizá es fácil pensar que es la edición de coger experiencia (de boquilla), pero no irá de paseo precisamente.

Dylan Bowman

Otro buen corredor, con mejores resultados en general, con una única experiencia en la zona de Chamonix (noveno en la OCC 2015) pero con victorias en Istria este mismo año, Tarawera, Australia, Fuji capada y buenos puestos más como hasta un podio en Western. No sé qué lumbreras le puso la gorra del Toro Rojo, pero creo que le viene grande, pero bueno, veremos de cuánto es capaz en La Carrera frente a los mayores rivales que nunca ha tenido. El problema es la densidad de rivales, que te paras a atarte los cordones y te pasan 78.

Sage Canaday

El bueno de Sage intenta de nuevo el UTMB. No sé, corregidme si me equivoco, sólo tiene una meta en unas 100 millas (Western 2016, 11º), cinco resultados en 100 km, y un babooooommmm en el UTMB 2015:


¿No le viene por ahora un pelín grande? ¿Y más si, pura sangre como es, saldrá delante? No es por desearle mal a nadie, pero quizá antes de meterse en la boca del lobo haya que coger experiencia en otros sitios, la calidad la tiene.

Andy Symonds

El buen corredor inglés afincado en Francia tiene un DNF en su única experiencia en el Monte Blanco yendo en novena posición viendo dinosaurios de todos los colores. Va soltándose en la larga distancia (Transgrancanaria, por ejemplo) pero del UTMB tiene el recuerdo de unos cuantos puntos de sutura en la autoconfianza. Veremos.

España

Javi Domínguez [baja por preferir otros menesteres] tiene el culo muy pelado en el UTMB (y mil carreras más), este año ha ganado Ehunmilak, por ejemplo, y aunque quizá sea muy optimista pensar en una victoria (hay una marcha más en algunos de los citados más arriba), el UTMB es una de esas carreras que se les hace demasiado largas a la mayoría, y siempre hay algún cabrón que va recogiendo cadáveres. Javi es de estos.

Desconozco el porqué pero Jordi Gamito no está muy visible esta temporada, tiene patas para un gran resultado. Y experiencia. Tipo duro.

Miguel Heras desconozco si participará, esta vez por la rotura del dedo en Sierra Nevada, no por esa lesión en sí, si no por la recuperación, esto sí trastoca de verdad una planificación y no tanto el hombro de Kilian.

Jordi Bes, Yeray Durán (segundo en la CCC 2016), Manu Anguita, Dani Amat o Sebas Sánchez son gente de calidad alta que son el tipo de corredor que le da un excelente nivel a todo la carrera, sin los clásicos saltos de otras, donde cuatro vuelan y luego hay un abismo.

Francia

Dos clásicos y buenos corredores, como son Julien Chorier y Seb Chaigneau corren, este último tras una larga ausencia en la calles de Chamonix de vuelta (desde 2011). Mola ver a grandes figuras que es cierto que se les ha pasado un poco el arroz, pero que siguen participando con lo mejor que tienen dentro y que honran la carrera.

Sebastien Camus es un buen corredor francés, segundo en Madeira el año pasado y séptimo en el UTMB, repito, gente que le da un nivel "medio" espectacular al UTMB, lo que no hay en ninguna otra, porque no hay carrera en la que la gente vaya por sí mismo de una forma tan masiva.

Hay muchos más nombres franceses de calidad, y si sigues la actualidad del país vecino suenan casi todos, pero que se "diluyen" en un UTMB de nivel internacional.

Otros

Y ahora el popurrí de gente de gran calidad pero que están bajo la sombra de las grandes estrellas de este deporte. Didrik Hermansen es aquel noruego al que el sol canario -y de California- le sienta bastante bien; como al lituano Vaidas Zlabys, aquel barbudo que hizo segundo en la Transgrancanaria de este febrero y no le conocía ni John, y además con una camiseta que parecía recién venido de hacer crossfit; Diego Pazos es otro de los que puede ganar el 90 % de las carreras del mundo... pero el UTMB es una merienda de negros y hay que ganarse cada posición con sangre; Scott Hawker, un buen corredor neozelandés; Sangé Sherpa; el inglés Kim Collison (que aquí se dio a conocer al ganar el año pasado la Falcó); el también inglés Casey Morgan; Yoshikazu Hara, el mejor japonés que viene desde allá, y personalmente tengo curiosidad por ver a Wataru Lino, ganador este año de Badwater; Francisco Freitas, Luís Fernandez y Carlos Sá de nuestros vecinos occidentales; Giulio Ornati, de Italia; Andrew Skurka, que lo mismo te cruza Alaska vivaqueando que te hace 2h30' en maratón de asfalto; o Jeff Browning, americano de buen nivel, en la edición, con mucha diferencia, en la que los americanos aportan a gente más preparada. Se me pasaba: Andre Miller, el ganador de Western el año pasado al estilo vini, vidi, vinci y que nada más se supo, y casi antes no se le conocía, un caso raro donde los haya.

Ni que decir tiene que toda ultra tiene ausencias, es ley de vida, por las razones que sean. La más sonada posiblemente es la de Luis Alberto Hernando. Chris Mocko, muy bien en al año pasado en Western, explosión este año, se ausenta. Hasta Anton Krupicka coqueteó con la posibilidad de correr [5], no sé con qué puntos.

Chaverot y el resto

Lo que hizo el año pasado Caroline Chaverot fue absolutamente asombroso, corrió y ganó todo. Sorprendentemente cambió de equipo a final de año -y no fue por la gran temporada-, y sin embargo no empezó bien 2017 con un abandono en Transgrancanaria, pero por si alguien tenía dudas, otro rendimiento sobrenatural como en Hardrock -aunque es una carrera con bastante poco nivel medio-alto en realidad- la ha vuelto a poner en su sitio: lideresa antes de pincharse el dorsal. Si en hombres hay un claro favorito pero muchos candidatos a poco que se pare a atarse los cordones, creo que la previsible supremacía de Chaverot es tirando a bastante clara. Suena feo decirlo pero casi es ella la que puede perder la carrera.

Porque aunque hay un buen ramillete de corredoras, no percibo que nadie tenga el nivel de Caroline.

Andrea Huser: excelente corredora, siempre de tapadillo. Pero no sé si alguna vez ha ganado a Caroline, y no han luchado casi nunca de tú a tú, creo que hay un escalón aún. Le falta un resultado de relumbrón, y los siete minutos de 2016 -fue segunda- son justo eso.

Magdalena Boulet: muy buena corredora americana (segunda en Western 2017 -ganadora en 2015, segunda Tarawera 2017, segunda San Francisco 50M 2016 -ganadora en 2014) y conocedora del UTMB, quinta el año pasado. Pero de quinta a primera -y ya conocía Chamonix- es un salto enorme: tres horas concretamente.

Nuria Picas: no parece que llegue en forma, si no ha apretado mucho al final, aún estaba corta de forma aparentemente en Tromso, que fue anteayer, y es que parece ser que no nos recuperamos tan rápido de una neumonía. Cierto es que es el año con menos presión. Supongo.

Kaci Lickteig: la "escurrida" corredora norteamericana dio la campanada el año pasado ganando Western (este año implosionó, 16ª). Sin experiencia en Europa, debería de ser el año de aprendizaje y la veo lejos de ganar pero alguien que es capaz de ganar Western y si llega sana y bien entrenada para una carrera europea sin duda que puede dar guerra.

Stephanie Howe (me niego a usar apellidos de casada): ganadora de Western y octava en UTMB 2015, buena corredora, para puestos de honor, pero a priori lejos de ganar, en mi opinión.

Gemma Arenas: la conocemos bien por estos lares, pero creo que los 170 km del UTMB aún le vienen un poco grandes. No hay problema, algún día hay que hacerlos -si quieres, claro-, coger la experiencia y subir el listón. Pero comparado con una Chaverot que sabe mucho de ultras muy largas, es una diferencia importante.

Creo que para los primeros puestos estas siete cumplen de sobra, con una clara favorita, pero con unas cuantas al acecho. Pero ocurre muy poco en otras ultras -y por eso el UTMB es el UTMB-, el nivel alto en categoría femenina es excelente, por ejemplo: Juliette Blanchet; la también francesa Emilie Lecomte; Tina Bes no sé si acusará el esfuerzo del otro día (Valls d'Aneu); Beth Pascall, la mejor de las Islas Británicas, es buena y mejor cuanto más duro; Fernanda Maciel, desconozco en qué estado de forma; las americanas Aliza Lapierre, Amy Sproston y Sally McRae; la portuguesa Teresa Alves; y de España tenemos dos corredoras más con un gran nivel con mujeres como Teresa Nimes -muy sólida, de las de fallar poco- y Laia Díez -valor emergente/consolidado ya.

CCC, la petite UTMB

Todos los años digo lo mismo: cuántas carreras no suspirarían en su carrera estrella por tener el nivel que tiene la segunda del UTMB. Se podría pensar que para ir calentando la semana es un excelente entrante, pero ya pasó esa época, tiene entidad suficiente como para coronar un gran currículo. ¿Quién llegará a la meta de Chamonix primero?


De una forma breve: el número uno según los puntos ITRA es Hayden Hawks, sorprende un poco quizá -porque tiene gente de mucho más nombre, al menos más conocidos en Europa-; por ejemplo el ganador del año pasado Ludovic Pommeret; o el inglés Tom Owens, que no se deja ver demasiado en ultras, muy interesante su participación en la CCC, corregidme si me equivoco, en su primera ocasión en distancias por encima de 100... pero esta gente, muy del estilo de Symonds, provenientes del mundillo skyrunner me recuerdan a los triatletas de 30' en carreras de distancia olímpica, que en medio IM vuelan y como asimilen sólo un poco la larga distancia, son temibles en Ironman; me pone cachondo la participación de Rachid El Morabity, los hermanos Ahansal nunca fueron competitivos en montaña, y hubo algún intento, Rachid ha rendido muy bien en su carrera montañera (Atlas Toubkal) y el año pasado fue segundo en la OCC sólo tras Xavier Thevenard, con lo que el salto a ultra de montaña de alto nivel creo que es un punto de bastante interés de la prueba; el sudafricano Ryan Sandes, con muy poca "fortuna" en Chamonix, decide correr la CCC, a ver cómo le va; españoles de buen nivel, quizá esta vez no para ganar, ojalá me equivoque -prueba que se nos ha dado tradicionalmente bien-, tenemos a Efrén Segundo, Iván Ortiz, Sánchez, Trujillo, Olmedo, Juan María Jiménez (el sorprendente 10º del UTMB 2016) y alguno más.

Y al contrario que pasa en el UTMB, creo que la categoría femenina está más abierta, no veo una clara favorita aunque Maite Maiora lo parece y posiblemente lo sea, pero con tres experiencias por encima de 80 km (creo) deja margen para la incertidumbre; con mucha más experiencia en larga distancia pero aparentemente más lenta y en lento declive, tenemos a la gran Nathalie Mauclair, ganadora del UTMB, del UTWT, de Reunión, Campeona del Mundo de Trail... y este año haciendo una temporada heterogénea (Sables, Hardrock, Mundial de Italia) siempre con buenos resultados. La tercera, en mi opinión, con posibilidades es Azara García, con no su mejor temporada, pero que puede rendir bien en el mejor escaparate del año. La verdad es que no tengo controladas a las americanas, que son legión, Scallon, Henninger, Gallagher, Wolf, pero sí al resto de buenas españolas: Nuria Domínguez, Anna Comet, Leire Martínez o Eva Moreda.

TDS, ¿la tercera carrera?

La TDS ha sido tradicionalmente la tercera carrera de la semana, diría que, en categoría masculina, es casi casi la segunda este 2017.

Me perdone Daniel Jung pero no le tengo fichado (o no me viene ahora), a pesar de ser el de más puntos ITRA en esta prueba; Michel Lanne sí es conocido, recientemente tercero en Tromso, y estos últimos resultados son a tener más en cuanto que uno de primavera por razones obvias; Antoine Guillon, que todavía tiene rock and roll en las piernas para ganar, pero que le falta quizá la velocidad (su compañero de correrías por el mundo, Christophe Le Saux, también participa en la prueba, apuesto a que sale primero); o el buen nepalí Samir Tamang. Pero representantes nuestros hay unos cuantos y de calidad: Pablo Villa, Ernest AusiróIokin Garai, Ion Azpiroz, entre otros.

OCC, la pequeña que quiere hacerse grande

Y la pequeña, que no deja de ser un serio calentón, también tiene a ilustres como Marc Lauenstein, el japo Ruy Ueda, Dani García y Pau Bartoló con buenas opciones a victoria, Emmanuel Gault, el hermano pequeño de Rachid, Mohamed El Morabity, David Hauss, Michel Rabat y una baza que perdemos, Pablo Villalobos.

En mujeres el plantel es incluso mejor, ¡Rory Bosio, Emelie Forsberg que se estrena en la semana del Monte Blanco, Stevie Kramer. Yngvild Kaspersen! Todas menos Rory del orbe Skyrunning-Salomon. Con este espectacular ramillete de excelentes corredoras -el mejor nivel de largo de esta prueba- difícil se lo ponen a las españolas, Marta Molinst, Eli Gordon, (bajo bandera chilena pero residente por aquí) Ester Casajuana o Silvia Puigarnau lo tienen muy complicado para destacar pero supongo que también les gustará correr con algunas de las mejoras corredoras del mundo.

Nos espera una gran semana. Vamos a quemar Twitter.
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P.D.: se aceptan correcciones y sugerencias, se irá actualizando. También se aceptan fotos de gente potando.


[1] La cosa empezó tiempo ha, con el positivo de Gonzalo Calisto, ajeno completamente al UTMB pero que alguno no dejaba de remarcar como si la tardanza en dar los resultados, comunicar y penalizar fuera culpa de la organización. Igualito el trato con el positivo de Cristine Dewalle, silencio absoluto. Seguimos con que por quedarte embarazada es motivo para guardar dorsal e inscripción, no, es por lesión, para evitar locuras de la gente llegando a la salida infiltrados y cojos: un embarazo no es una lesión, recuerdo. La pasada de frenada de la organización de Hardrock de "por qué no pagarán a la ITRA", o que Kilian no tenía los puntos para correr.

[2] El de ultras es Yiannis Kouros. Sin ninguna de las dudas.

[3] Tim for president: "Sólo los débiles usan bastones":


[4] ¿Qué coño llevas, Jim? ¿No te habrás liado entre UTMB y Marathon des Sables?


[5] La foto es de finales de mayo, esto no lo bajas en tres meses cogiendo a la vez forma ni coña, amigo Toño:

Vídeo: 'The Unknown'

sábado, 5 de agosto de 2017

Entre la vulgaridad, la epicidad y el glam forzado nos debatimos en los últimos tiempos en cuanto a vídeos. Cuesta lo suyo encontrar vídeos de calidad, y no me refiero a bonitos paisajes y 4K, de ahí que no veas muchos por este blog últimamente. Este me vuelve a reconciliar con los editores de vídeo. Porque transmite, porque habla de una persona -que casualmente corre largas distancias-, porque no inventa nada, porque tiene una historia detrás.

Timothy Olson pegó un reventonazo antológico en Hardrock 2014, su imagen tirado en un colchón -que vete tú a saber la vida del mismo- debería adornar los fondos de pantalla de vuestros móviles si fuerais gente de bien (la adjunto para que no la tengáis que buscar). Aún así acabó, en un honroso decimotercer puesto, que visto lo visto es para felicitar al "indigente". Posiblemente, su pacer si no le salvó de algo serio cerca le anduvo, recordando al mítico Krupicka en Leadville 2010 o a Walmsley en Western 2017, estas cosas más os vale que no las hagáis en otro tipo de carreras porque lo mismo volvéis en una caja de pino.


En 2016 el bueno de Tim trató de resarcirse. Sí, el vídeo es de la edición de 2016, el señor Yang ha tardado un año en montar el vídeo, pero si es para resultados así, no hay problema en que usted tenga semejantes cojonazos. Cuenta una bonita y sencilla historia de un hombre peleando contra sí mismo, de las que hay uno por participante en cada ultra, pero que en voz del propio Tim suena real, sencilla y honesta.



+: YouTube - 'Billy Yang Films'

Garmin Foretrex 601, el Soyuz de los GPS

viernes, 7 de julio de 2017

Ayer se dieron a conocer los Garmin Foretrex 601 y 701 Ballistic Edition. Sobre este segundo, poco que decir, es una modelo creado para cazadores, con cálculo de tiro, lo que al lector estándar de este blog se la trae al pairo. Y el 601 es la versión moderna del 401, que tantas satisfacciones le ha dado al autor de este blog. Ha llovido bastante desde la aparición del 401 (aún más desde los antiguos 101/201), el primer GPS realmente de muñeca.
Feo como Judas, sin apenas aceptación en este mundo de relojazos guapos y de postureo, los 101 (...) 701 son, como suelo decir, los Soyuz de los GPS, Soyuz en referencia a la fantástica nave soviética que con tecnología un tanto espartana lleva décadas enviando astronautas por ahí arriba de una forma segura y fiable. El 401 es/era eso, un aparato que servía para lo que estaba diseñado, sin florituras ni moderneces, seguro, fiable, lo que te llevarías a grandes rutas sabiendo que tienes un problema menos. Sencillo y espartano, no sabía lo que era colgarse, bloquearse ni hacer cosas raras, algo relativamente frecuente en los relojes fardones de hace unos años que iban un tanto al límite de la tecnología de consumo.

El Foretrex 601 no es un GPS de toma de datos, para eso hay opciones mejores, es un GPS de "mano", de montaña, más enfocado a seguir tracks, de ahí su gran y monocromática pantalla. De ahí, creo, su pequeño mercado; y de ahí, también, que me sorprenda que Garmin se haya lanzado a sacar esta nueva versión, cuando entiendo que tiene que tener un mercado marginal.

En todos estos años ha mejorado ostensiblemente, por ejemplo en:

· Diseño más moderno, de aristas menos marcadas.
· Pantalla monocolor de más resolución con cuatro tonos de grises en vez de blanco y negro.
· Recepción de señales GPS, GLONASS y Galileo, los sistemas de posicionamiento global de Estados Unidos, Rusia y Europa respectivamente, mientras el 401 era sólos GPS.
· Construcción que supera pruebas del ejército americano.
· Resistencia IPX7 respecto al agua.
· Brújula electrónica de tres ejes, de uno en el 401.
· Acelerómetro de tres ejes, "¿lo cuálo?" en el 401.
· Ambos con altímetro barométrico, entiendo que el 601 tendrá alguna mejora.
· Posibilidad de emparejarse con accesorios modernos de Garmin.
· Duración: 48 h en modo normal, una semana en modo Ultratrac, un mes en modo reloj. Me parecen estos valores bastante alucinantes, lo que da una idea de lo ajustado de los consumos de los chips modernos, porque aquí no ha cambiado la batería (no lleva, son pilas AAA), en estos años ha triplicado la duración, de flipar, respecto al 401 y se añaden los modos Ultratrac y reloj, que no existían en el 401.
· Posibilidad de recibir notificaciones y enviar la posición en tiempo real (LiveTrack).
· Tracks de 10000 puntos vs 500 de la versión antigua.
· Funciona con doble pila AAA, lo que te da una autonomía variable dependiendo de la capacidad y calidad de las mismas... pero que puede ser infinita si llevas repuesto.
· Precio previsible, 250 €, creo que bastante competitivo... aunque en realidad no tiene competencia.

No quepo de alegría.

Disponible hacia septiembre.
 

+: Garmin Foretrex 601

Generaciones Trail

miércoles, 14 de junio de 2017

Los que vivimos estos años de trail estamos disfrutando de un cambio generacional, no necesariamente por edades, sino por estilos, que a poco que te guste más el deporte en sí que los nombres que todos recordamos, estarás disfrutando. Raramente estos cambios son bruscos, no suele haber un antes y un después sino que hay una transición, y estamos en una de ellas. Personalmente lo estoy gozando aunque suponga que corredores europeos y españoles tengan las de perder, en mi opinión. Que dé qué hablo.

Primera generación: US Ultrarunning y Scott Jurek

La generación de los 90 fue la gran explosión de las ultras al otro lado del Atlántico (tradicionalmente sólo se han llamado ultras en Estados Unidos a las carreras de 100 millas). De esta época son las grandes carreras que ahora viven en cierta medida de aquella fama, entre ellas Leadville y Western States, o el Grand Slam. Pero también carreras como Pike's Peak. Hubo algo de dinero que dio para llenarles el buche a los primeros profesionales de este deporte y posiblemente la figura más destacada de aquella generación sea Scott Jurek. Pero de aquí vienen también los Tim Twietmeyer, Dean Karnazes, Karl Meltzer, Ann Trason o Matt Carpenter.

Lo más parecido en Europa sería el germen del skyrunning, pero nunca alcanzó una gran popularidad como sí lo hizo lo ultra en los Estados Unidos. El apoyo de Fila, y en algún caso puntual de la marca relojera Sector si no recuerdo mal, permitió el desarrollo de algunas carreras que se mantienen en el calendario 'sky' y dio para la realización de algunos retos míticos como aquel del Aconcagua (Jean Pellissier, Fabio Meraldi y Bruno Brunod, aún vigente) o el intento de este último en el Everest. Pero este blog va sobre ultras, con lo que excepto casos contados, el tema sky de estas fechas no tiene cabida aquí. La Marathon des Sables existía, también de finales de los noventa es el feto del UTMB, la vuelta al Tour del Mont-Blanc pero en tres etapas, ¿alguien lo recuerda? Sólo a finales de esa década en España se disputaban poco más que la ya desaparecida prueba de Galarleiz, el Maratón Alpino Madrileño y muy al final la mítica Aneto Xtreme Running Marathon, ninguna de las tres eran/son ultras. Pero por lo general el trail en Europa prácticamente no existía, era de cuatro pioneros, y mucho menos en larga distancia.

Segunda generación: UTMB y Marco Olmo


Mientras se desarrollaba el deporte lentamente, un matrimonio francés y un avispado americano unieron fuerzas para crear el evento más importante que ha dado este deporte: el The North Face Ultra Trail du Mont-Blanc. La primera edición data de 2004, los vencedores fueron Vincent Delebarre y Colette Bocard Dawa Sherpa y Kristin Moehl (apunte de Samuel Arroyo). En los Estados Unidos lo ultra había entrado en crisis, no acabó de despegar y patrocinadores fuertes se marcharon, incluso aquellos del mundillo outdoor (como el mítico Montrail-Patagonia, lo que viene a ser el Salomon actual) desinvirtieron, y la crisis les llega hasta anteayer, y aunque han dado algún corredor de prestigio (más corredoras) ni carreras ni marcas ni elite han sido, excepto pinceladas, referencia, especialmente en el tema de carreras hay una importante brecha entre los dos lados del Atlántico.


Poco después un desgarbado y entrañable abuelete italiano (confírmese con la foto), Marco Olmo, ganaba pruebas desérticas (Sables y Desert Cup) así como dos ediciones del UTMB. Esta es la generación del trantrán, de los desniveles europeos -tan diferentes de los americanos- y del nacimiento y consolidación del trail en Europa. Consolidación y explosión, porque de aquí, y de una forma ininterrumpida, el trail no ha hecho más que crecer y siempre con la referencia de Europa. Aquí causaba shock que se pudiesen correr semejantes distancias con tremendos desniveles, rozaba el imposible, pero acabó calando en el popular y se convirtieron en los retos de toda una vida deportiva. Muchos de los corredores venían de raids, Emma Roca, Arnau Julià o Mónica Aguilera entre ellos, con cuerpos pero sobre todo actitud para acometer tamañas empresas. Y es que los 160 km -que no 100 millas aún- del UTMB eran muchos, muy duros, al alcance de cuerpos muy entrenados, y por la diferente concepción del deporte los corredores -que no corredoras- estadounidenses nunca rindieron bien en Europa (primer podio masculino, 2012, Mike Foote, Topher Gaylord en la edición inaugural, también el tercero lo fue, pero desde entonces sequía hasta 2012). Los entrenamientos eran de larga distancia y ritmo ramplón, la batuta en cuanto a material empezaba a ser claramente europea (los Raidlight y después Salomon barrían del mapa a todos niveles a las Montrail, y sólo una lejana GoLite podía haber sido relevante en el mercado de trail light) y germinaban carreras de caché por varios países del viejo continente.

Tercera generación: UTMB (Kilian's Quest) y Kilian Jornet

2008 fue el año del regicidio, el autor del "atentado" un imberbe español llamado Kilian Jornet Burgada. Curtido en las rápidas y empinadas carreras de sky running, en el esquí de montaña y con algún pinito en larga distancia (récord de Cavalls del Vent), se presentó en Chamonix como 'outsider' pero con pocas probabilidades reales de victoria. O eso se creía. No sólo ganó, sino que lideró casi toda la prueba y fue "perseguido" por la organización porque rozaba la penalización al no emplear mochila (desde entonces existe la "ley Kilian" que obliga su porteo), usar un material obligatorio muy al límite del reglamento... y porque la organización aún era demasiado francesa. Aunque Marco ya tenía edad para jubilarse, el catalán le firmó los papeles del finiquito y lo mandó a acariciar gatitos a su casa. Porque sencillamente Kilian había cambiado este deporte para siempre.

Por supuesto que los lentos y resistentes seguirían ganando carreras, hay una generación intermedia (un Chaigneau, un Chorier, por ejemplo) que ganarían varias y prestigiosas pruebas, pero en el campeonato del mundo oficioso no había rival. De esta época viene también la leyenda del esquí de montaña, por supuesto que es una gran base para practicar trail a gran nivel, pero ni es la panacea ni la solución para quien le falte esa marcha que otros sí tenían.

Pero de esta época también son los Kilian´s Quest, una serie de retos del corredor -ya convirtiéndose en mito- y su patrocinador Salomon, que supieron explotar esa parte no competitiva que era prácticamente desconocida en Europa. Y eso que no comenzó bien, con el intento de récord de Kilómetro Vertical en Cerdeña y que tuvo que cancelar por motivos médicos. Pero quién no recuerda aquella Transpirenaica donde casi "muere", ese 'coitus interruptus' del John Muir Trail y ese posterior "excesivo" Lake Tahoe Rim Trail (nunca más se ha vuelto a acercar a esa distancia). Imágenes míticas, excelente producto y un retorno de inversión brutal. Hasta que casi matan a la gallina de los huevos de oro. Kilian ha sido el primer deportista de trail que ha trascendido el ámbito del deporte, le guste o no a él o al resto, es el Fernando Alonso, el Rafael Nadal o el Pau Gasol del correteo montañeril. Lo que tocaba lo convertía en oro, ni Perry conocía la Western States cuando él corrió (y mediopetó), por cierto, yo eché lotería ese mismo año; cualquier cosa que hacía o decía suponía un pico en las Analytics que los medios supieron explotar; y "chorradas" -especialmente ahora vistas con perspectiva- como la penalización en la Speedgoat 50M de Karl Meltzer, las polémicas del UTMB y las modificaciones de recorrido, o el desnudo en la cima del Mont Blanc se convertían en virales, cuando aún no existía la palabra para referirse a la estúpida viralidad de las redes sociales.


España tiene una generación heroica de corredores (por ejemplo, Miguel Heras e Iker Karrera, quién no recuerda aquellas míticas imágenes en el UTMB del trío 'blanco nuclear' de Salomon, que no es por jubilarlos, pero están en su fase final de dar lo mejor de sí mismos, desgraciadamente; surgen algunas de las carreras más importantes de este deporte, donde también cambian de marcha algunas y se convierten en referentes mundiales (Transgrancanaria, Zegama, Transvulcania, Cavalls del Vent); y las marcas de montaña (y alguna de atletismo) muestran interés por todo esto.

Los americanos seguían rindiendo en su país pero eran vapuleados año tras año en Europa. Cuando (especialmente) Salomon exportó a sus corredores y ganaron la gran mayoría de sus carreras (Kilian, Miguel, Sandes, Chaigneau, Frost; Western, San Francisco 50M, Leadville, Pike's Peak, Hardrock) se constató que el dominio europeo era mundial, definitivamente el deporte había cambiado.

Cuarta generación: UTMB y los 'Nike Boys'

A pesar de grandes corredores como Geoff Roes, Anton Krupicka e incluso las fallidas tentativas de Jurek en el UTMB, Estados Unidos (no en categoría femenina, Kimball, Moehl y más tarde Bosio) jugaban en segunda división, no salían de su país y aunque eran invitados por exotismo y mercadotecnia, en cuanto a resultados, dejaron de ser relevantes. Hasta se les veía con material que parecía vintage cuando la realidad es que sus marcas estaban a una década de las europeas.

Puede que Dakota Jones o Sage Canaday parecieran la nueva generación americana que se intuía que iba a devolverles la gloria. No fue así a pesar de sus demostradas cualidades atléticas dejando destellos de calidad. Pero sí fueron la punta de lanza de la generación que ahora sí están demostrando que Estados Unidos puede ser el país dominante en la próxima década. Para mí la victoria de Zach Miller en la CCC en 2015 y la de la Madeira Ultra-Trail un año después fueron la demostración de que esta nueva generación llamaba a la puerta del trail mundial porque ya ganaban en Europa y en carreras de prestigio. Y sobre todo con un estilo propio. Para muchos el "ruido" del mismo Miller en el UTMB 2016 han empañado las mejores actuaciones de sus compatriotas Laney, Swanson o Tollefson, estaba claro que no era un corredor de generación espontánea sino un grupo de gente que empezaba el asalto al trono del UTMB, lo tenían todo, calidad, velocidad, experiencia, un gran patrocinador detrás...

Mientras, un obús llamado Jim Walmsley casi bate el récord de Western States, arrasaba en Tarawera este mismo año y en una carrera de montaña de corte europeo como Alto Sil apuntaba maneras. Recientemente Freriks ganaba en Transvulcania, aunque es de las "menos europeas" porque no es muy técnica (tampoco el UTMB) pero tiene un desnivel serio y una bajada final de reventar bien patas. No son uno ni dos, y aunque la espantada de Nike ha sido recogida con agrado por Hoka, entre otros, esta nueva generación es el equivalente al turbo de un motor atmosférico. Si tienen presupuesto/invitaciones y ganas de viajar -no tan común en la cultura yanqui-, la velocidad de estos corredores americanos no tiene réplica en Europa, así de sencillo. No la tiene.


Cuando ya tenía todo esto escrito (de hace semanas) y pensado (de hace muchos meses) ayer mismo leí que la fallida Western de Walmsley 2016 fue la primera ultra (100 miles) realmente competida de principio a fin. Y no puedo estar más de acuerdo. Salió a por el récord, centrado, con una técnica de atletismo... y hasta la milla 93 iba igual. Esta es la gran diferencia. Nunca he visto a nadie competir así unas cien millas, ni Kilian que siempre ha sido más reservón y estratega. Esa carrera puede que sea un hito de este deporte, ver a un tío con exquisita técnica de carrera con 150 kilómetros en las piernas es el mejor y mayor indicio de la increíble progresión de este deporte en unos pocos años. Todo esto a pesar de sus pintas de indigente del trail...

Es alucinante cómo unas 100 millas se han convertido en la nueva maratón, cómo se han acortado tiempos en avituallamientos, a qué ritmos se está corriendo desde la salida, y en qué se está convirtiendo este deporte. Las ultras son (también) pura velocidad. Y esto requiere otro tipo de corredor. No vale descubrir las series o el tartán porque pasabas por allí, no, necesitas ser un casisub30' en 10000 m; un, como mucho, 2h20' en maratón (ya tenemos a gente de trials de 2h13' en trail); y a la vez desenvolverse bien en ultras de montaña, con lo que ello conlleva (no llevar ritmos uniformes, comer, cambios de temperatura, diferentes pisadas, impredecibilidad, soltura subiendo y bajando, etc.). Pero esto, que parecía lejos para los americanos, ya han llegado a controlarlo, y sólo queda la guinda, la victoria en el UTMB. Desgraciadamente Zach Miller va a perder el tiempo en la "romería" de Hardrock y Walmsley está demasiado verde en una primera edición para ganar a un, nada más y nada menos, que Kilian Jornet (o François D'Haene), pero esa victoria llegará, no es un corredor aislado el que tiene opciones, es una generación de corredores cuyo origen es el atletismo puro y duro y que se han reciclado en trail runners con una increíble solvencia.

Nos guste o no, con algún apoyo de sus marcas o invitaciones de carreras, pueden ganarlo casi todo, también en Europa y, repito, no existen corredores europeos que tengan ese turbo que sólo lo da tener una brutal base de atletismo y correr a unos ritmos increíbles. ¿Exagero? No lo creo, y si no lo ganan casi casi todo es porque no viven aquí y aún no hay dinero para que estén cruzando el Atlántico cada mes y cuarto. Sorprendentemente Nike se retira del trail cuando estaban muy cerca de rematar la faena y marcar un hito de este deporte. Parece que el premio lo recogerá Hoka (o The North Face).

No quiero ponerme pesimista, pero no sólo los nombres conocidos van a pelear delante, es que cada quincena sale un americano que vuela como si le fuera la vida en ello, como si estuviera arruinado y sólo pudiera alimentar a su familia ganando; curtidos en crosses universitarios y maratones de asfalto, hinchados a hacer intervalos de todos los colores y que además no se les da nada mal subir y bajar, imponen mucho respeto los cabrones. Y lo peor es que no le tienen miedo a nada ni nadie.

Estamos justo aquí, a días de las Western y a menos de tres meses de una excitante edición del UTMB que puede ser una match race al estilo de la America's Cup (la de verdad). No me digas que no somos unos afortunados por estar viviéndolo.

Quinta generación: ¿Escola de Trail Runners de Berguedà?


Para mí puede que el otro cambio de marcha lo marcará el trail runner puro. Me explico: actualmente todos vienen/venimos rebotados de otro deporte. Igual que en el triatlón, por ejemplo. El día que se consiga un talento y que venga del trail desde sus inicios, "no sepa" hacer otra cosa y tenga la calidad requerida, será un monstruo de proporciones inabarcables. ¿De dónde puede salir ese espécimen? Pues quizá de España o de Francia, los primeros porque están creando una base sólida, y los segundos porque son muy buenos organizándose. Una clave: Escola de Trail Runners de Berguedà. No muy lejos de por aquí irán los tiros. Quizá.

Sexta generación: ¿Juegos Olímpicos?

Y, finalmente, si algún día esto da dinero (y/o medallas, ya sabes a qué me refiero) puede que se pase de la cuarta a la sexta generación matando a la quinta casi antes de que le haya salido la pelusilla en el bigote. Y es que si hay medallas en juego el salto puede ser otra vez exponencial, medicina mediante o no. Si tres keniatas o eritreos consiguen ganar musculatura en las patas, si algún nepalí consigue una beca para entrenar y no sólo pensar en sobrevivir, o un colombiano, ecuatoriano o rarámuri se centra unos años en esto del correr por el monte, abróchense los cinturones porque le van a dar un revolcón al trail de no te menees.

Estas dos generaciones son pura especulación, ponte un recordatorio en el correo de aquí a diez años -no en el móvil porque habrás pasado por cinco más- y relees, a ver si he fallado por mucho.
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